martes, 29 de noviembre de 2016

TIEMPO DE AJOS

Dice el Abuelo, haciendo uso del refranero “los ajos por Navidad, ni nacidos ni por sembrar”… Pues eso, es tiempo de sembrar ajos.
Y eso hemos hecho, antes de que se nos pase el tiempo.
Primero hemos preparado bien el terreno. Una parcela diferente de la del año pasado.No sembraremos ajos en el mismo terreno donde hay a estado otra liliácea (ajo y cebolla), antes de 4 años, pues la producción será muy escasa y podremos tener problemas de enfermedades y plagas.

   

   


Nos haremos de un buen material de siembra (dientes de ajo). De manera que no tengan restos de hongos o estén podridos, pues podrían estropearnos la cosecha.
Siempre se cogerán los dientes más grandes y sanos, pues si escogemos los pequeños más posibilidades de tener cabezas chicas tendremos. Se van separando los dientes y se desecharán los del centro de la cabeza, que suelen ser los de menor tamaño.



Lo siguiente será sembrar los ajos. Para ello, ayudándonos de un sembrador o similar  abrimos un agujero e introducimos en él el ajo, a una profundidad de dos veces el tamaño del diente, de manera que la parte por donde sale el brote quede hacia arriba. Tapamos el agujero y con el sembrador o con las manos comprimimos un poco la tierra para que el culo del ajo quede en contacto directo con la tierra húmeda.

      

     


       

    

Eso si, haciendo todo con mucho orden y atendiendo a las explicaciones de los "profes"

   

   

Y, como siempre, ahora toca esperar a que crezcan

  

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